La organización presentó ante el gobernador regional de Tarapacá, José Miguel Carvajal Gallardo, una propuesta de intervención social comunitaria respaldada por el catastro y diagnóstico que desarrolla en el sector desde antes de las recientes lluvias. La iniciativa busca transformar las necesidades expresadas por los habitantes en antecedentes objetivos que permitan gestionar soluciones ante organismos públicos, empresas y otras entidades, respetando el protagonismo de los siete comités que representan a la comunidad.
La situación que enfrentan numerosas familias del sector La Mula, en Alto Hospicio, ha adquirido mayor visibilidad tras las recientes precipitaciones que afectaron a Tarapacá. Sin embargo, las necesidades sociales, habitacionales y comunitarias del territorio no comenzaron con la emergencia climática.
Precisamente bajo esa perspectiva, la Fundación Mariposas de Miraflores viene desarrollando desde antes de las lluvias un trabajo junto a dirigentes y habitantes del sector, orientado a identificar objetivamente sus condiciones de vida y construir una propuesta que permita avanzar desde la constatación de los problemas hacia la búsqueda organizada de soluciones.
Ese proceso alcanzó una nueva etapa durante la reunión sostenida por representantes de los siete comités de La Mula con el gobernador regional de Tarapacá, José Miguel Carvajal Gallardo, encuentro coordinado por el consejero regional Lautaro Lobos Lara.
La participación de la Fundación tuvo como eje presentar ante la autoridad regional el trabajo que se está desarrollando en terreno y plantear la necesidad de establecer una articulación institucional que permita encauzar adecuadamente las demandas de la comunidad.
El presidente de la Fundación Mariposas de Miraflores, Juan Carlos Hernández Caycho, presentó una propuesta de intervención social comunitaria para el sector La Mula, cuyo propósito es generar una metodología de trabajo capaz de identificar necesidades, establecer prioridades y determinar las instituciones o mecanismos que eventualmente podrían contribuir a enfrentarlas.
La propuesta parte de un principio fundamental: antes de solicitar recursos o plantear proyectos es necesario contar con información que permita conocer con mayor precisión la realidad de las familias.
Por esta razón, la Fundación viene impulsando un catastro y diagnóstico comunitario, proceso que comenzó antes del reciente temporal y que busca sistematizar antecedentes sociales, habitacionales y comunitarios del sector.
El trabajo técnico es desarrollado con la participación de Gustavo Guarachi López, sociólogo e investigador social de destacada trayectoria y director de Programas y Proyectos Sociales de la Fundación Mariposas de Miraflores, quien durante la reunión explicó a la autoridad regional los alcances del proceso.
Guarachi López planteó la importancia de disponer de un diagnóstico definido que permita sustentar futuras gestiones ante organismos del Estado, empresas y organizaciones que puedan contribuir con iniciativas dirigidas a familias en situación de vulnerabilidad.
De esta manera, el objetivo es evitar que las necesidades de La Mula sean presentadas únicamente como demandas generales y avanzar hacia antecedentes técnicamente organizados que permitan determinar qué se necesita, dónde se necesita, cuáles son las prioridades y qué instituciones poseen las competencias o instrumentos para intervenir.
El trabajo de la Fundación adquiere especial relevancia después de las precipitaciones, debido a que la emergencia profundizó algunas de las condiciones de vulnerabilidad previamente identificadas. Los dirigentes plantearon además que existirían familias afectadas que no habrían sido consideradas dentro del levantamiento de la Ficha Básica de Emergencia (FIBE), situación que genera preocupación entre los habitantes.
Durante el encuentro, Teresa Bolados Espinoza, dirigente del sector, expuso directamente ante el gobernador regional las dificultades que enfrentan las familias y destacó los esfuerzos realizados por los propios habitantes para responder a la emergencia.
Bolados también planteó la necesidad de superar la estigmatización que todavía afecta a quienes residen en asentamientos informales. La dirigente sostuvo que La Mula ha experimentado durante los últimos años un proceso de organización comunitaria que contrasta con la imagen de delincuencia y marginalidad que todavía suele atribuirse de manera generalizada a estos territorios.
Para la Fundación Mariposas de Miraflores, este aspecto forma parte también del desafío: trabajar desde la realidad de la comunidad y no desde los prejuicios construidos alrededor de ella.
El gobernador regional José Miguel Carvajal Gallardo, por su parte, explicó que varias de las materias expuestas no dependen directamente del Gobierno Regional. Algunas corresponden a responsabilidades municipales, particularmente de la Municipalidad de Alto Hospicio, mientras que las soluciones habitacionales deben ser abordadas por los organismos competentes del sector vivienda.
Pese a estas delimitaciones institucionales, la autoridad manifestó disposición para contribuir a generar las coordinaciones necesarias y orientar las inquietudes hacia los organismos correspondientes.
Uno de los avances surgidos de la reunión fue precisamente la posibilidad de establecer una coordinación entre la Fundación Mariposas de Miraflores y la División de Desarrollo Social y Humano del Gobierno Regional de Tarapacá, instancia que permitiría presentar con mayor profundidad la propuesta de intervención social comunitaria y analizar técnicamente las alternativas existentes.
Hernández Caycho valoró este resultado y calificó la reunión como adecuada y transparente, destacando la disposición del gobernador para escuchar a los dirigentes y reconocer también los límites que posee la propia autoridad regional frente a determinadas materias.
Para el presidente de la Fundación, el objetivo no es sustituir las responsabilidades de los organismos públicos ni asumir la representación de los habitantes, sino contribuir técnicamente a que una comunidad organizada pueda identificar sus necesidades, estructurar propuestas y establecer canales efectivos con quienes tienen capacidad para adoptar decisiones o movilizar recursos.
En esta línea, el protagonismo continúa correspondiendo a los siete comités y sus habitantes, mientras la Fundación desarrolla una función de acompañamiento, diagnóstico, formulación y articulación.
El consejero regional Lautaro Lobos Lara, quien hizo posible la instancia de diálogo con el Gobierno Regional, comprometió además su colaboración para facilitar las gestiones que deban realizarse ante otras autoridades, particularmente frente a aquellas materias que corresponden al ámbito municipal.
Otro aspecto abordado fue el fortalecimiento de las propias organizaciones territoriales. Durante el encuentro se planteó la posibilidad de que los dirigentes reciban capacitación para conocer los mecanismos de postulación a fondos concursables y adquirir mayores herramientas para formular proyectos destinados al desarrollo de sus comunidades.
La Fundación Mariposas de Miraflores considera que esta combinación entre organización comunitaria, diagnóstico técnico, fortalecimiento dirigencial y articulación institucional puede permitir que La Mula avance hacia una nueva etapa.
El desafío inmediato será conseguir que las coordinaciones planteadas comiencen a materializarse y que los antecedentes recopilados en terreno puedan convertirse progresivamente en proyectos y gestiones concretas.
Más allá de responder a las consecuencias de las lluvias, el trabajo apunta hacia un propósito de mayor alcance: construir junto a los habitantes una hoja de ruta para mejorar las condiciones de vida de La Mula, buscando que las decisiones futuras se sustenten en información objetiva y en las prioridades definidas desde el propio territorio.
De esta manera, la Fundación Mariposas de Miraflores busca convertirse en un puente entre la realidad comunitaria y las posibilidades institucionales, acompañando a los habitantes de La Mula en un proceso que pretende avanzar de la vulnerabilidad al diagnóstico, del diagnóstico a la propuesta y de la propuesta a soluciones concretas y sostenibles.